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Los cambios que provoca el nacimiento de un hijo

Algunos ya piensan que el puerperio dura un año, no cuarenta días

Sentimientos contradictorios pueblan el momento que se inicia tras el parto: no es raro que la felicidad conviva con la angustia y el miedo. Especialistas comentan de qué se trata el puerperio y recomiendan cómo vivirlo mejor. ¿Existe un post-parto masculino?

 


23.07.07
 
por Paola Galano
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paolagalano@lacapitalmdq.com.ar


Con el fuego de sus mismos jugos, durante nueve meses "cocinó" al bebé en su panza. Un día nació y lejos de vivir la calma de la felicidad duradera que implica la llegada de un hijo, arranca para la mamá una época de cambios drásticos. Muchos siguen llamando al período que comienza tras el parto como "la cuarentena", esos cuarenta días en que a la madre se le sugiere que no mantenga relaciones sexuales, dado que su útero vuelve de a poco a la normalidad. Sin embargo, algunos especialistas consideran que el puerperio -tal su nombre médico- se prolonga más allá de esa fecha.
"Habitualmente, decimos que el puerperio son cuarenta días, pero en realidad algunos especialistas están pensando hoy que el puerperio dura un año. Esto se entiende así en Canadá, por ejemplo -señala la obstétrica Ana María Loureiro-. En Argentina, consideramos que las cosas que pasen después de los cuarenta días también pueden formar parte de un puerperio alejado".
Entre los argumentos que exponen los defensores del post-parto extendido a doce meses, se encuentra el hecho de que la mujer logra equilibrar su sistema hormonal recién en ese tiempo. "Hay cambios hormonales muy importantes" en este momento femenino, indica la obstétrica, integrante del Instituto Lunas.
"Durante nueve meses el cuerpo cambia totalmente y después, ni bien tiene al hijo, la madre quiere volver a ser la misma de antes. Pero por lo menos tiene que darle nueve meses a su cuerpo. Desde la parte ósea, inclusive: estuvo nueve meses echándose para atrás (para compensar el peso de la panza) y cuando salió el chico cambia el centro de gravedad abruptamente", agrega.
El abanico de los cambios que vive la mujer incluye cuestiones físicas y psicológicas. Entre las primeras, acaso la más visible sea la hemorragia. "La pérdida de sangre se produce inmediatamente después del nacimiento, sea parto natural o cesárea. Es bastante importante durante el primer día y después va disminuyendo", aclara la obstétrica.
Además, la aparición de nuevas prioridades en su vida y el miedo que, en algunos casos, asecha a las madres que estrenan esa condición predisponen a la mujer de una manera especial. "Muchas sienten que no van a poder con el hijo, sobre todo durante la primera semana o los primeros quince días, que es cuando el bebé está en su etapa de lactancia. Duermen cuando el bebé duerme, sacan la teta cuando el bebé se despierta. Y eso las agota física y emocionalmente", describe.
La congoja y cierta angustia parece agudizarse, entiende la especialista, entre las mujeres que están acostumbradas a la independencia, a "tener un trabajo y entrar y salir de sus casas" sin pedir permiso. Para esta clase de personas, las intensas demandas del bebé aparecen como una "sobrecarga". "Se siente sobre todo en las mujeres primerizas, aunque estos cambios se dan en todas las mamás, pero las que tienen más hijos por ahí lo sobrellevan de otra manera". Y concluye: "Es una época muy complicada para la mamá".
Aunque el puerperio también está asociado a la depresión post-parto, Loureiro no observa un crecimiento de estos estados depresivos en las mujeres. "Hace años que no vemos depresiones puerperales -indica la partera, a partir de su larga experiencia laboral-. Lo que sí aparecen son los que yo llamo blues del puerperio: como la angustia. Yo creo que las chicas no entran en estas depresiones porque están informadas y saben lo que les va a pasar".
Para la obstétrica, la cuestión de fondo es la adaptación de las mujeres a la condición de madres. "Hay gente a la que le cae bien la maternidad y hay mujeres a las que no. Es un duro trabajo de adaptarse, muchas veces porque el hijo soñado no es el hijo real".

Cómo organizar el post-parto

Pedir ayuda para llevar adelante las cuestiones domésticas, dormir una siesta, recibir apoyo del padre, vincularse con mujeres que estén viviendo el puerperio y no descartar el sostén psicológico podrían hacer que la madre transite el puerperio de manera más saludable.
La obstétrica Ana María Loureiro y la profesora de educación física Laura Morcia (quien realiza clases de gimnasia con el bebé) recomiendan solicitar ayuda a familiares o personas cercanas, hasta tanto pasen las primeras semanas del recién nacido en la casa y la madre y el padre se adapten a la nueva presencia.
Cumplir con esta sugerencia implica permitir que terceros cocinen, laven, planchen la ropa y hasta limpien la casa. "Al principio, el bebé necesita mucho contacto físico, mucho apriete, mucho toqueteo, para que el vínculo sea bueno. Hay que conocer al bebé y eso lleva tiempo", dice la partera, que entiende que esta clase de colaboración, siempre y cuando no se convierta en una invasión por parte de madres o suegras, suele llevar tranquilidad a la familia.
Dormir una siesta y favorecer las condiciones de un descanso son, además, otras dos recomendaciones que ambas consideran necesario difundir. "Muchas chicas se resisten a hacerla, pero durante los primeros cuarenta días es fundamental hacer una siesta, aunque sea de dos horas. Así se puede llegar con mejor producción de leche a la noche", señalan.
La coordinación de tareas con el padre también resulta importante. "Es bueno ponerse de acuerdo con el marido, en el caso de que haya otros hijos, porque los tiempos son totalmente diferentes", dice Morcia. Incluso, la colaboración de ellos puede "abarcar el baño, las cambiadas de pañal y el disfrute del hijo" sin que esto implique un peligro para el lactante, anuncia Loureiro.
Otra ayuda importante es que la madre, sobre todo si es primeriza, tenga contacto con pares que estén viviendo su propio puerperio. "No es lo mismo que alguien te cuente cómo vivió su puerperio que estar con alguien al que le pasa lo mismo que a vos".
En cuanto a la recuperación física de la puérpera, Morcia recomienda la gimnasia, siempre que lo autorice el obstetra. Incluso, la actividad física que involucra al mismo bebé, como si éste fuera una pesa. "Hacemos actividades jugando con el bebé, con pocas repeticiones, no lo revoleamos y no es peligroso, al contrario, es una actividad que tiene que ver con la estimulación, porque buscamos en todo momento el contacto de la mirada entre la mamá y el bebé".
Y si los momentos de angustia son persistentes, las especialistas proponen realizar una consulta psicológica. "Nosotras decimos, en broma, que si a los quince días del parto la mujer sigue llorando, es necesario que vaya al psicólogo, porque no es puerperio, algo más puede estar pasándole", concluye Loureiro.

En los hombres

¿Existe un puerperio masculino? "No está descripto -indica Loureiro-. Pero te diría que es casi a la par del femenino, los hombres no tienen problemas hormonales pero en general se ponen celosos. Sienten celos porque la mujer pasó de ser de ellos a no prestarles la atención habitual".

Libro y juegos

La escritora marplatense Paola Blaustein presentará su primer libro infantil "El voladrilo que quería cocolar" este viernes a las 19 en Villa Victoria (Matheu 1851). El lanzamiento será la oportunidad para que la docente y escritora desarrolle diversas actividades lúdicas con los más pequeños. A su vez, hará lo propio en el domingo que viene a las 16 en Roca 1256.

  Foto Grupnodrissa.org

 

 
 

 

 

 

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por Pablo Duville