| | Con reglas claras que destierren "el reino de la excepción"
La Municipalidad impulsa la inversión privada
La idea es permitir radicaciones no mayores a las actuales en el radio céntrico, y permitir grandes emprendimientos en la periferia, para eliminar la discrecionalidad actual en el otorgamiento de permisos.
| | | | | 16.05.08 | | El intendente Gustavo Pulti se preocupó por afirmar ayer que la Municipalidad para nada está tratando de impedir las inversiones sino todo lo contrario: la actual administración "está trabajando para que vengan muchas inversiones a la ciudad, con perfil turístico, cultural y también comercial", dijo Pulti en nota con LA CAPITAL, a propósito del debate abierto por al suspensión temporaria de habilitaciones de nuevos emprendimientos. Más todavía, el intendente dispuso que participara de la entrevista el presidente del Concejo Deliberante Marcelo Artime, pues será en el ámbito del Deliberativo donde en lo inmediato deberá plantearse la discusión sobre las nuevas normas para recibir inversiones, con aristas tan sensibles cómo qué tipo de emprendimientos comerciales se van a alentar y dónde se podrán radicar. "Nuestra gestión considera que para que haya inversiones que puedan potenciar cadenas de valor y generar empleo, trayendo progreso a la ciudad, es necesario fijar normas claras e igualitarias que sean conocidas por todos", explicó Pulti ayer a la tarde, en su despacho. Mar del Plata se debe desde hace tiempo un debate sobre estos temas, ya que siempre que aparece alguien con intención de invertir en un shopping, en un hipermercado o en cualquier gran emprendimiento, aparecen voces y presiones de sectores del comercio local que operan sobre el poder político y los concejales y terminan impidiendo que prospere ese tipo de proyectos, a veces con argumentos legítimos y a veces con argumentos falaces. Por caso, ahora rige un paréntesis de 90 días para elaborar nuevas normas para habilitar comercios y, como telón de fondo está el debate más profundo sobre la reformulación del Código de Ordenamiento Territorial (COT), que es el instrumento madre al que deben referirse las futuras –potenciales– inversiones. –¿Qué posición asume el municipio en esta discusión de fondo? –De ningún modo esta suspensión temporaria de habilitaciones ni la elaboración de un nuevo COT están pensados para frenar las inversiones. Queremos que vengan más y mejores inversiones a la ciudad. De hecho estamos hablando de establecer por primera vez en la era contemporánea de la ciudad normas claras e igualitarias. Si hubiera habido normas claras conocidas por todos, no hubiera ocurrido por ejemplo que la nocturnidad avanza en barrios residenciales de la ciudad creando situaciones conflictivas como las que tenemos por ejemplo en las zonas de Alem o de Yrigoyen. –¿A qué apuntan entonces en materia de radicaciones comerciales, que son las más conflictivas? –Apuntamos en primer lugar a crear una legislación que establezca normas generales para todos y que permita salir de lo que yo llamo "el reino de la excepción". –Esto es, que en determinados lugares no se puede tal cosa y en determinados lugares sí... –Así debe ser. Y así es donde las normas son transparentes. El problema es que durante mucho tiempo y aunque hubiera mucha regulación, reinaba una suerte de desregulación. –¿Por qué? –(interviene Artime) Porque todo era exceptuable, todo estaba sujeto a una ordenanza de excepción, y cualquiera podía hacer lo quisiera según fuera su capacidad de influir. –(retoma Pulti) Resumiendo el punto, nuestra voluntad política es dar normas de carácter general que puedan servir para todos y no que sean el resultado del antojo de una mayoría legislativa sino de un consenso social. Por eso le hemos pedido al presidente del Concejo, como integrante esencial de nuestro gobierno, que junto a la secretaria de Planeamiento lleven a cabo todo el proceso que nos conduzca hacia el nuevo COT. Lo contrario, dejar las cosas como están, significaría que todo siga en el reino de la excepción. –Artime: ¿Y cuánto piensa que va a llevar ese proceso de debate? ¿y qué pasa mientras tanto con los proyectos de inversión que puedan aparecer? –El trabajo para actualizar el COT se va a llevar por lo menos todo 2008. Eso no quiere decir que antes se van a ir tomando decisiones puntuales. Por ejemplo, los lugares o la zonificación para instalar grandes superficies comerciales, va a ser una cuestión que se definirá antes de fin de año. –Hablamos de los hipermercados y similares. –Efectivamente. Y lo que tiene que ver con la nocturnidad también seguramente se definirá antes. Como dijo recién el intendente, cualquier ciudad que quiera atraer inversión privada necesita transparencia en los mecanismos y reglas claras. El empresario que aprovecha la discrecionalidad reinante para encarar un emprendimiento, termina siendo el primer sospechado ante la opinión pública, mientras hay otros empresarios que, por esa misma discrecionalidad, se quedan afuera. Lo que hay que eliminar entonces es la discrecionalidad para habilitar a unos sí y a otros no. –Esta gestión ha planteado la consigna de una ciudad de 12 meses. Eso supone que para atraer visitantes todo el año hay que pensar en mejorar la oferta de lugares de esparcimiento, comerciales, inmobiliarios y demás, si no, no se entiende muy bien la consigna. –De acuerdo. Una ciudad de 12 meses necesita shoppings y atractivos nocturnos, así como necesita que los derechos de todos sean respetados. El derecho a divertirse tiene que ser compatible con el derecho a descansar, así como el derecho a ejercer el comercio tiene que ser compatible con el derecho a las grandes inversiones. Ese es el camino. –(retoma Pulti) La voluntad de esta gestión para convocar a la inversión es tal, que por ejemplo el pliego de licitación para los estacionamientos subterráneos de plaza Colón y de plaza San Martín, están siendo objeto de trabajo cotidiano de nuestros equipos. Todo esto va a ir al Concejo Deliberante y será motivo de debate público. –Igual, convengamos que la discusión se da cuando aparecen en el horizonte proyectos de inversión en el rubro comercial, no con otro tipo de obras de infraestructura. –Coincido con Artime en que hay que terminar con la discrecionalidad y fijar reglas claras para todos. Es más cómodo para los funcionarios evitar abocarse a la sanción de este tipo de normas, porque eso genera debates y opiniones encontradas. Más cómodo hacer un uso arbitrario del poder de decisión y según la influencia o la conveniencia que represente cada caso, decidir en este caso sí y en aquel otro caso no. A uno autorizarle 4 ó 5 mil metros de superficie cubierta en el centro y al otro no, etcétera. Evidentemente ese mecanismo discrecional ha sido ejercido durante mucho tiempo por el poder político y hay quienes se han aprovechado de eso también. Acá estamos tomando el camino opuesto: queremos que haya una legislación que otorgue un marco regulatorio territorial surgido del consenso de la mayoría. –Seguramente habrá muchas presiones y se va a enojar mucha gente... –Estamos decididos a afrontar el debate. Queremos nuevos emprendimientos comerciales. Muchos, que generen ocupación y que generen distintas ofertas para la ciudad de 12 meses. En el caso específico de los supermercados, que es un capítulo específico de esto, como dijo Artime recién sabemos que no podemos esperar a que esté terminado el nuevo COT. –Tal vez es el más sensible, por los intereses locales y multinacionales que están en pugna. ¿Qué proponen ustedes para la habilitación de supermercados? –La suspensión de habilitaciones está prevista por 90 días y ya corrieron unos cuantos. Antes de que se cumpla ese lapso el Ejecutivo va a proponerle al Concejo una legislación cuya filosofía va a estar basada en estos puntos: en las zonas densamente pobladas, la idea es que no se habiliten superficies mayores a las que ya están instaladas, y si pueden ser menores, mejor; y hacia los márgenes de la ciudad, ir siendo más flexibles en la autorización de superficies. Esa es la idea en la que estamos inspirados y sobre la que se está trabajando. –¿Y qué pasa con los proyectos de grandes supermercados que se acercaron en su momento a la ciudad, algunos recientemente, y fueron rechazados? –Nosotros, con el presidente del Concejo, estamos recibiendo permanentemente a potenciales inversores de todo tipo (culturales, turísticos, del rubro shopping, etcétera). Y muchos de ellos fueron informados previamente de que íbamos a iniciar este proceso de modernización de la legislación específica. Como dijo Artime, el empresario que logra un privilegio gracias a la discrecionalidad, en ese mismo momento empieza a ser una víctima del próximo beneficiario de esa discrecionalidad. –Por último, queda por ver si el Concejo con su composición actual está en condiciones de asumir un debate de este tipo sin repetir antiguos vicios, sin dejarse influenciar tanto por los lobbies a favor o en contra. ¿Qué piensa Artime de esto? –En realidad, lo peor que le puede pasar al Concejo Deliberante es que cada inversión se discuta una por una. En esos casos es cuando aparece el terreno fértil para las presiones, para la demagogia política, para las conveniencias y los intereses sectoriales. Es mejor discutir todo esto más en abstracto si se quiere, porque así el Concejo se mantiene al margen de esos intereses sectoriales. Lo que ha venido pasando al no haber reglas claras es que tanto el Concejo como el Ejecutivo terminan siendo fuentes de presiones; y los "sí" que se dan por un lado terminan siendo invalidados por la Justicia. Pienso que hay una voluntad clara de avanzar en legislar sobre este tema y ofrecerle a los inversiones reglas claras y seguridad jurídica. –(Cierra Pulti) Sabemos en qué nos metemos, es un camino que no promete estar sembrado de flores. Pero estamos decididos a avanzar porque la tarea de gobernar la concebimos de esta manera, no pensamos que haya que ocultar los problemas sino que tenemos que encararlos, dar la discusión y resolver los cambios que haya que hacer.
Artime y la "máquina de impedir"
Suele denominarse "máquina de impedir" a una conjunción de lobbies, presiones y acciones de todo tipo ejercidas sobre el poder político por el statu quo con la intención de frenar una competencia comercial y dejar las cosas como están. Ante una pregunta de LA CAPITAL, el presidente del HCD Marcelo Artime analizó como se da esa situación en General Pueyrredon. –En realidad, cuando se habla de la "máquina de impedir" hay que aclarar que no es una máquina que impide todo y a todos por igual, sino que discrimina: a unos los favorece y a otros los perjudica. El principal "insumo" de esa "máquina de impedir" son los trámites burocráticos y la discrecionalidad de los funcionarios por falta de reglas claras. Cuando haya reglas claras entonces habrá seguridad jurídica para los inversores y ahí se empezará a terminar esa "máquina de impedir".
| | | | |  | |