| | | | | | | | Por la muerte de Ezequiel Laurella
Pidieron cuatro años de prisión para un policía bonaerense
La fiscalía pidió cuatro años de prisión para uno de los policías acusados por la muerte de un menor que quedó en medio de un tiroteo en pleno centro y retiró la acusación contra el otro implicado. El veredicto y sentencia se conocerán el lunes.
| |  | 06.02.07 |  | Con los alegatos de las partes terminó ayer la etapa de debate en el juicio oral y público a dos policías por la muerte de Ezequiel Laurella (14), quien el 2 de agosto de 2002 fue baleado en pleno centro al quedar en medio de un tiroteo. Por el hecho fueron juzgados los policías Marcelo Cardozo y Alberto Dulce, pero este último quedó al borde de la absolución, ya que el fiscal Guillermo Nicora retiró la acusación en su contra. Sin embargo, Nicora le imputó a Cardozo el delito de homicidio culposo y pidió para él la pena de 4 años de prisión y 10 de inhabilitación, al considerar que fue el autor del disparo que le quitó la vida al adolescente. El representante legal de la familia Laurella -doctor Gustavo Demarchi- adhirió en todo a la posición del fiscal, mientras que el defensor de Cardozo, doctor Martín Ferrá, pidió la absolución del policía. El 2 de agosto de 2002, Ezequiel Laurella (14) avanzaba en bicicleta por la calle Mitre hacia la plaza del mismo nombre junto a dos amigos. Al pasar la calle Belgrano se vieron repentinamente en medio de un tiroteo protagonizado por los efectivos policiales que perseguían a Juan José Quevedo (34). Este iba a bordo de un Ford Sierra, en el asiento del acompañante y llevaba como rehén al dueño del vehículo, Walter Augusto (38). La persecusión se había iniciado luego de que Quevedo asaltara al comerciante Carlos Biagioli minutos antes y lo asesinara de un disparo en el rostro. Tras el tiroteo, Ezequiel recibió un tiro en la cabeza, Augusto otro en el omóplato y Quevedo logró escapar, pero pocas horas después lo detuvieron cerca de Estación Chapadmalal. Dieciocho días después el adolescente falleció, y el día antes Quevedo fue hallado sin vida en su calabozo, ahorcado con trozos del cotín de un colchón. El abogado Demarchi manifestó su malestar porque la Fiscalía General no respondió a los pedidos hechos para confirmar si Quevedo fue -tal como se supone- un testigo que declaró con reserva de identidad en el jury que se le siguió en La Plata al juez Jorge García Collins. La intención del doctor Demarchi era establecer si el tiroteo fue una derivación circunstancial o si existía interés en terminar con la vida de Quevedo, lo cual le hubiera permitido solicitar otro encuadramiento legal para el caso. Cardozo no prestó declaración durante el juicio -que se inició el viernes con la declaración de una docena de testigos- y Dulce aseguró que sólo efectuó dos disparos contra las ruedas del Ford Sierra. La parte acusadora aseguró que existe prueba pericial y testimonial suficiente para imputarle el hecho a Cardozo, pero la defensa cuestionó la autoría en el hecho y pidió su absolución. Ambos policías se encuentran en libertad porque así lo permite el monto de las penas contempladas para el delito que se les imputa. No obstante, si el Tribunal hace lugar al pedido de la fiscalía y del particular damnificado, Cardozo tendría que cumplir las dos terceras partes de la condena en prisión. Tanto Cardozo como Dulce -cuya defensa fue ejercida por el abogado José Manuel Figueroa- siguen perteneciendo en la actualidad a la policía bonaerense, pero se encuentran suspendidos en sus funciones. El Tribunal, integrado por los jueces Hugo Trogu, Eduardo Alemano y José Antonio Marinelli, dará a conocer su veredicto y sentencia el lunes a las 9.
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