| | |  Bush no subestima a JFK
Por Alberto Galeano (*)
En la Administración Bush ya casi ni se habla de Saddam Hussein, sino de John F. Kerry, el senador demócrata de Massachussets que triunfó en las elecciones internas realizadas en los estados de Iowa y New Hampshire. Kerry, un héroe de Vietnam condecorado con la estrella de plata, la estrella de bronce y tres corazones púrpuras, es visto en el horizonte de la política estadounidense como el candidato ideal para vencer al presidente George W. Bush. Es cierto que aún falta mucho para que se completen los caucuses y primarias de los cincuenta estados demócratas de donde saldrá el postulante oficial del partido en la convención de fines de julio, pero la gente de Bush se muestra preocupada por este hombre de acaudalada familia y buena educación. "Nosotros valoramos sus honorables y heroicos servicios en Vietnam. Pero nos preguntamos sobre su criterio para votar por los recortes de los fondos para defensa e inteligencia y sus críticas a la seguridad nacional", dijo Ken Mahlman, director de la campaña para la reelección de Bush. Al hablar durante un encuentro del nacional del comité republicano, Mahlman dijo que Kerry trató de recortar ocho mil millones de dólares del presupuesto de inteligencia durante 1990. También recordó que el senador demócrata se enfrentó a los esfuerzos del gobierno de Ronald Reagan para luchar contra el comunismo en el hemisferio y luego rechazó la primera guerra del Golfo, tras la invasión de Kuwait por parte de Irak. Mientras transcurren las internas demócratas, Bush parece sentirse más tranquilo tras la captura de Hussein, ocurrida el 13 de diciembre y ahora dirige toda su artillería para lograr su reelección del 2 de noviembre. Pero el presidente estadounidense sabe que muchos de sus argumentos para justificar la invasión de Irak no obtienen respuestas en la opinión pública, como las polémicas armas de destrucción masiva que según él tenía el ahora ex presidente iraquí. "Yo quiero que el pueblo estadounidense sepa que yo también quiero conocer los hechos", dijo Bush, quien enfrenta una creciente presión para que ordene una investigación independiente sobre las supuestas armas iraquíes. En medio de las críticas contra la guerra en Irak, otros funcionarios de su gobierno, como la asesora de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice, admitió que "hubo diferencias entre lo que sabíamos que pasaba y lo que se encontró en el terrero". Dentro de este panorama político se desarrollan las internas demócratas, donde además de Kerry aparecen como potenciales candidatos para enfrentar a Bush los nombres del ex gobernador de Vernont Howard Dean; el senador de Carolina del Norte John Edwars y el general retirado Wesley Clark, entre otros. En una nota titulada "el nuevo blanco" de la Casa Blanca, el semanario británico The Economist señala que John Kerry parece ya un presidente, debido a que es un hombre alto y elegante, y a su estructura partidaria. "El actúa como un presidente y se fue preparando a sí mismo para ese trabajo desde que era un adolescente, cuando recién tomaba contacto con la realidad que tenía las mismas iniciales de J.F.K. (el asesinado presidente demócrata John Fiztgerald Kennedy)", señala. Quizás cuando se desliza por la pista de hielo de sky, Kerry también le recuerda a los estadounidenses el estilo deportivo del ex presidente Bill Clinton, quien sigue gozando de gran popularidad entre sus compatriotas. Lo cierto es que los demócratas están tratando de elegir un candidato que de algún modo refleje su historia para derrotar a Bush, el hombre que venció a los talibanes en Afganistán y derrocó a Saddam Hussein, aunque hasta ahora no pudo atrapar al jefe de Al Qaeda, Osama Ben Laden. Algunos analistas estiman que la marcha de Kerry será imparable, aunque este martes afronta un duro desafío con los caucuses y primarias en siete estados del sur de la Unión, donde Edwards y Clark aparecen bien posicionados en los sondeos previos. Por eso es lógico que el senador demócrata no piense por ahora en Bush, sino en los adversarios de su propio partido, especialmente en Dean -hasta hace poco era el favorito- quien acusa a Kerry, Edwards y Joe Lieberman -otro candidato con escasas posibilidades- de haber votado en el Congreso a favor de la guerra en Irak.
(*): Télam. | | | |